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Abarth 595. Moda y deportividad en cuatro ruedas

01/11/2018

La verdad es que si hay un coche urbano con personalidad propia y con estilo, ese es el Fiat 500. Con sus líneas curvas, su interior con un aire clásico y retro al mismo tiempo, así como su pequeño tamaño óptimo para los urbanitas y personas jóvenes con o sin experiencia al volante, este pequeño coche ha enamorado a mucha gente, hasta tal punto que suele ser el coche que encuentras más fácilmente en cualquier concesionario multimarcas o en cualquier rent a car de tu ciudad.

Este coche tiene fama de “juguetón” en según qué carreteras y situaciones gracias en parte a los motores que equipa, tanto atmosféricos como turboalimentados, su caja de cambios y en especial, su dirección, que hace que conducir por la ciudad sea un juego de niños a la hora de realizar ciertas maniobras cotidianas. A estas cualidades es necesario añadir el bajo precio de adquisición que actualmente parte de unos 9.000 euros con las actuales campañas de los concesionarios de la marca.

Es importante hacer referencia a la historia, ya el vehículo más emblemático de Fiat es presentado en el año 1957, y nace con el nombre de Fiat Nouva 500, siendo un coche orientado principalmente a familias de clase media, con un bajo nivel de adquisición debido principalmente al panorama desolador de Italia en aquella época, tras la temible 2ª guerra mundial. Diseñado por Dante Giacosa y precedido por múltiples versiones del mismo modelo, este coche llegó a ser todo un icono y un referente en lo que respecta a las ventas de vehículos de aquella época hasta que en el año 1975 cesó su producción con casi cuatro millones de unidades vendidas hasta ese momento.

Pasaron 32 años hasta que en 2007 se presentó el primer modelo más actual hasta la fecha, cuyo impacto no dejó indiferente a nadie, y del que había diferentes acabados para elegir, así como variedad de mecánicas. A partir de este año se fueron presentando diferentes modelos especiales, y cabe destacar que el modelo sufrió un completo restyling en el año 2015, con la introducción de nuevos acabados y nuevos motores (atmosférico de 69 cv o turbo de 105cv principalmente), aunque ya habrán adivinado cual es, bajo mi punto de vista el más especial de cuantas versiones se hayan fabricado, que no es otro que el Abarth 595.

Llegados a este punto muchos de ustedes podrían corregirme ya que Abarth como tal, es una especie de compañía que se dedica a modificar y básicamente extremar las capacidades deportivas de ciertos modelos de marcas de automóviles como Fiat, pero no se preocupen, ya que el coche, en esencia, es todo un fiat 500, con alma de deportivo.

El coche en cuestión del que vengo a hablarles es el Abarth 595 Competizione 180cv, un vehículo de 3 metros y 57 centímetros de largo, con un peso de tan solo 1.100 kilos y 180 cv de potencia (gasolina, por supuesto), en la versión Competizione y con un 0 a 100 probado en unos 7 segundos. Teniendo en cuenta estos detalles, ya podemos hacernos la idea del potencial del que dispone este pequeño escorpión, así como la excelente relación peso-potencia del vehículo, que asegura un conducción muy deportiva apenas que pasamos las 4.000 revoluciones.

Y es que a parte del diseño exterior, con sus entradas de aire en el frontal, sus llantas, salidas de escape o su interior más deportivo con su volante rígido de cuero o sus asientos específicos con respecto al Fiat 500 original, lo que es digno de admiración es el propio comportamiento en carretera. A pesar de no disponer de autoblocante y de un funcionamiento algo “difícil” del control de estabilidad en curvas lentas, ofrece un increíble y divertidísimo comportamiento deportivo que no se encuentra fácilmente en otros competidores de este modelo, un tacto de caja de cambios sensacional, una dirección precisa y dura, una amortiguación que acompaña mucho en cuanto sacamos a pasear los caballos del motor enlazando curvas y por supuesto un sonido muy “gordo” del motor que resulta bastante gratificante. Por ponerle algún “pero” a este modelo, quizás podríamos indicar un consumo que se dispara notablemente cuando hundimos algo más de la cuenta el pie del acelerador (en torno a 10 litros en conducción deportiva), pero nada alto si lo conducimos de forma normal en el día a día, en cuyo caso hablamos de consumos de alrededor de 7 o 7,5 litros aproximadamente. Este es el encanto del que dispone este coche, y es que a pesar de sus 180 caballos bajo el capó y de su estética racing, sigue siendo un 500 en la ciudad, con todas las ventajas de las que hemos hablando anteriormente, con un diseño con mucho encanto y muy manejable y divertido.

¿Y si queremos algo realmente radical con mismo diseño?, hay más opciones si lo que queremos es un 595 más brutal que el Competizione del que hemos hablado como el Abarth 595 SC o el 595 Asseto Corse por ejemplo (siendo este último un modelo muy exclusivo, del que se vendieron pocas unidades y cuyo uso se limita únicamente a circuitos, pero siendo realistas, en la vida real no creo que necesitemos ni diferencial autoblocante, ni suspensiones específicas tan deportivas que priman la deportividad antes que el confort o un motor de 200 caballos que engulle bastante gasolina a casi cualquier régimen de giro, por lo que el Competizione, tanto por precio, diseño y prestaciones, puede resultar el equilibrio ideal entre moda y deportividad al volante